Figueres prevé 50 metros entre algunos comercios del centro
El Ayuntamiento de Figueres quiere fijar una distancia mínima de 50 metros entre determinados tipos de comercio en el centro de la ciudad. El objetivo es evitar que se concentren negocios que, a su juicio, perjudican la imagen de la zona.
La medida forma parte de un nuevo plan especial de usos comerciales que el gobierno municipal lleva varios meses preparando. Según el medio local Hora Nova, que fue el primero en informar sobre el proyecto, el documento podría llevarse al pleno de noviembre para su aprobación inicial. El pleno es la sesión mensual de toda la corporación en la que se votan las decisiones formales.
Qué negocios se ven afectados
El plan se centra en varios tipos de negocio que se han vuelto más habituales en los centros urbanos en los últimos años:
- supermercados abiertos 24 horas
- tiendas de accesorios para móviles
- centros de manicura y salones de uñas
- establecimientos de comida para llevar
- tiendas de productos de cannabis y derivados como el CBD
La propuesta principal es una separación de al menos 50 metros entre estos establecimientos. El plan también definiría qué tipos de negocio deben considerarse "prioritarios" en cada zona del centro, de modo que el ayuntamiento tenga voz en qué tipo de actividad ocupa cada calle.
Qué busca el ayuntamiento
El ayuntamiento presenta el plan como una herramienta para "poner orden" en la actividad comercial del centro. Afirma que el plan también debe dar respuesta a la nueva realidad de la ciudad y lograr un mejor "equilibrio" en lo que denomina "el mix comercial que toda ciudad debe tener".
El alcalde, Jordi Masquef, comparó el plan con una medida anterior. A finales de los años noventa y principios de los 2000, la ciudad reguló la apertura de oficinas bancarias en la Rambla, el principal paseo de Figueres. Según dijo, el nuevo plan sigue un planteamiento similar.
Moratoria para nuevas aperturas
El plan tiene también una vertiente legal. Según la normativa vigente, un municipio debe esperar cinco años desde la aprobación de su POUM para poder declarar una moratoria. El POUM es el plan de ordenación urbanística municipal, que fija los usos del suelo en todo el término municipal. Debido a esta limitación, el gobierno decidió impulsar en su lugar el plan especial.
Una vez que el plan reciba la aprobación inicial, se aplicará una moratoria temporal, que se mantendrá hasta su aprobación definitiva.
Dónde se aplicarían las normas
El plan abarcaría todo el casco antiguo de Figueres. También incluiría varias calles fuera de él, entre ellas el carrer Sant Pau, el carrer Vilafant, el carrer Nou y el carrer de la Jonquera. Son algunas de las calles comerciales más concurridas de la capital del Alt Empordà.
El ayuntamiento todavía no ha publicado el texto completo del documento. Los detalles aún podrían cambiar antes de que llegue al pleno.
Nuestra opinión
Para los lectores de Empuriabrava y Castelló d'Empúries, Figueres es el gran núcleo comercial más cercano y la principal localidad administrativa de la comarca. Por eso, los cambios en sus calles comerciales tienen relevancia mucho más allá del término municipal. El plan indica que el ayuntamiento quiere una oferta comercial más variada en el casco antiguo y menos calles dominadas por los mismos pocos tipos de negocio.
También encaja en una tendencia más amplia en la zona, donde los ayuntamientos utilizan sus competencias urbanísticas para condicionar el uso de los inmuebles. El reciente debate sobre el decreto de pisos turísticos es un ejemplo. La comparación con la regulación de las oficinas bancarias en la Rambla demuestra que Figueres ya ha dado pasos de este tipo antes.
Habrá que ver si el plan llega al pleno de noviembre como está previsto y cuánto dura la moratoria temporal. También será importante la reacción de los comerciantes afectados, así como si otros municipios del Alt Empordà se plantean normas similares.
