Terminal de mercancías de Vilamalla: 16,2 M€ en su 1.ª fase

Terminal de mercancías de Vilamalla: 16,2 M€ en su 1.ª fase

El Gobierno catalán destinará 16,2 millones de euros a la primera fase de una nueva estación ferroviaria de mercancías en Vilamalla. El proyecto forma parte de un plan más amplio para que una mayor parte de las mercancías de Cataluña deje la carretera y viaje en tren.

El anuncio llegó en una semana movida para el transporte ferroviario de mercancías en el Alt Empordà. Pocos días antes, un órgano consultivo con sede en Figueres había pedido que se aceleren dos grandes proyectos ferroviarios en la comarca.

Cuatro nuevas estaciones de mercancías hasta 2031

Sílvia Paneque, consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, presentó el plan tras la reunión del Consell Executiu del martes, la reunión semanal del Gobierno de la Generalitat.

De aquí a 2031, el Gobierno prevé invertir 126,96 millones de euros en cuatro estaciones ferroviarias para la carga y descarga de mercancías. Vilamalla es una de ellas. Las otras tres se construirán en Lleida, la zona del Ebre y el Penedès.

Según fuentes del Gobierno, cada emplazamiento responde a una "demanda real" de empresas de la zona que quieren servicios ferroviarios para sus mercancías. En el área de Empordà-Vilamalla, el principal interés procede de empresas del sector cárnico, de productos frescos y de la automoción.

Portbou, como punto de apoyo

La estrategia incluye también la estación de Portbou, en la frontera con Francia. El Gobierno la ve como un punto de apoyo para las demás terminales, aunque de momento no tiene ninguna partida asignada.

La Generalitat sostiene que Portbou necesita vía de ancho estándar europeo. Actualmente, el ancho estándar solo llega desde Francia hasta la frontera. Según el Gobierno, el cambio reforzaría el papel de la terminal de Portbou, abriría nuevas oportunidades para el tráfico de mercancías y fortalecería la red ferroviaria en su conjunto.

Un objetivo del 10 %

La estrategia pretende que el 10 % de las mercancías de Cataluña circule por ferrocarril antes de 2030. El Gobierno también quiere impulsar una "autopista ferroviaria", un sistema en el que se cargan camiones enteros en los trenes.

Paneque afirmó que Cataluña "no puede depender solo de la carretera". "Necesitamos más trenes, y por eso necesitamos estas conexiones", dijo. Añadió que las nuevas infraestructuras harán que el transporte de mercancías sea más sostenible desde el punto de vista ambiental y la economía catalana, más competitiva.

El comisionado de Figueres pide coordinación

Estos mismos dos objetivos están detrás de una declaración aprobada el viernes pasado por el Comisionado para la Transformación Ferroviaria de Figueres. Este consejo asesor, encabezado por Joan Armangué, se reunió en el ayuntamiento de Figueres.

La declaración pide a las distintas administraciones que trabajen juntas para impulsar dos proyectos: la Terminal Intermodal del Empordà y la adaptación del tramo Figueres-Portbou al ancho mixto. La vía de ancho mixto permite la circulación de trenes diseñados para más de un ancho de vía.

El consejo califica ambos proyectos de "complementarios e imprescindibles" para construir "una red ferroviaria moderna, competitiva y plenamente integrada en Europa". Insta al Gobierno catalán, al Gobierno español y a los organismos competentes a darles prioridad. También quiere que el tejido empresarial del Empordà participe activamente en su desarrollo.

En perspectiva

Para el Alt Empordà, el dinero para Vilamalla es la primera señal concreta de que los planes de transporte ferroviario de mercancías pasan de las palabras a los presupuestos. Si la terminal funciona como está previsto, podría sacar de las carreteras de la comarca parte del tráfico de camiones vinculado a las empresas locales del sector cárnico, de productos frescos y de la automoción, algo que interesa a cualquiera que circule a menudo entre Figueres, Empuriabrava y la costa.

Aun así, los 16,2 millones de euros solo cubren una primera fase, y Portbou todavía no tiene financiación. El llamamiento del comisionado de Figueres a la coordinación indica que a los responsables locales les preocupa que los proyectos avancen a ritmos distintos. Habrá que ver si el Gobierno español, al que el consejo también se dirigió, se compromete con las obras de ancho del tramo Figueres-Portbou y si se incorpora a las empresas locales a la planificación, tal como pide el consejo. Sin esas piezas, el objetivo de 2030 puede resultar difícil de alcanzar.