GALP Costa Brava: diez años y 3,5 millones en ayudas
El GALP Costa Brava, el grupo de acción local que apoya a las comunidades pesqueras del litoral, ha celebrado su décimo aniversario. Desde su creación en 2016, la entidad ha repartido más de 3,5 millones de euros en subvenciones a proyectos locales.
El aniversario se celebró con un acto conmemorativo en el Espai Medes. Reunió a representantes institucionales, agentes del territorio, profesionales del mar y de la pesca, y emprendedores vinculados a la Costa Brava.
Los organizadores aprovecharon la ocasión para repasar una década de trabajo. También miraron hacia delante, a los proyectos, las personas y las oportunidades que marcarán los próximos años.
Qué es el GALP
GALP son las siglas de Grup d'Acció Local Pesquer, es decir, Grupo de Acción Local Pesquero. Se creó en 2016 para impulsar el desarrollo sostenible de las zonas marítimas y pesqueras de la Costa Brava.
Entre sus miembros hay cofradías de pescadores, conocidas aquí como confraries, administraciones públicas y otras entidades públicas y privadas del territorio. La Federació Territorial de Confraries de Pescadors de Girona, que agrupa a las cofradías de la provincia, también colabora con el grupo.
El Ayuntamiento de Roses y la Confraria de Pescadors de Roses forman parte de él desde el principio. Actualmente el grupo cuenta con 20 miembros.
Abarca ocho municipios costeros: Llançà, el Port de la Selva, Cadaqués, Roses, l'Escala, l'Estartit, Palamós y Sant Feliu de Guíxols. Varias de estas localidades son vecinas cercanas de Empuriabrava y Castelló d'Empúries.
Una década de subvenciones
En los últimos diez años, el grupo ha concedido más de 3,5 millones de euros a proyectos de la zona. Según la entidad, la participación no ha dejado de crecer y el número de solicitudes ha alcanzado cifras récord.
Uno de los proyectos financiados es el Espai Juli Soler - Aula Gastronòmica de Roses, un aula gastronómica en Roses. El grupo lo presenta como un ejemplo de su objetivo de poner en valor los productos, el saber hacer y los recursos ligados al mar y a la tierra.
La misión del GALP incluye también aumentar el consumo de pescado. Apoya proyectos de "economía azul", es decir, actividades económicas vinculadas al mar, orientados a lo que denomina la triple sostenibilidad del mar: social, económica y ambiental.
En el acto del aniversario, los ponentes destacaron una forma de trabajar basada en la cooperación, el acompañamiento a los promotores y la capacidad de convertir ideas en proyectos reales. También subrayaron que el modelo conecta a administraciones, sector pesquero, agentes económicos y sociales y emprendedores.
El acto prestó especial atención a las personas que ponen en marcha nuevos proyectos. Según los organizadores, son ellas las que ayudan a que las comunidades pesqueras de la Costa Brava sigan vivas, activas y con futuro.
Proyectos de adaptación al clima
El grupo participa en varios proyectos europeos, entre ellos SEADITO y Life eCOadapt50. Ambos buscan generar conocimiento y apoyar acciones que respondan a los retos actuales y futuros del sector marítimo y pesquero.
En 2025, dentro de Life eCOadapt50, el GALP llevó a cabo una serie de medidas de adaptación al cambio climático.
Se hizo una auditoría del agua en las cofradías de pescadores de la Costa Brava en el marco del proyecto Punt Blau. Además, se instalaron desalinizadoras portátiles en dos barcas de pesca como prueba piloto.
El grupo compró un sensor para que Josep Pasqual pueda seguir con su trabajo de seguimiento de la temperatura y el nivel del mar. También puso en marcha un estudio sobre el comportamiento de las algas filamentosas.
Se celebraron dos talleres, uno en el Baix Empordà y otro en el Alt Empordà, para explorar el potencial culinario de la acuicultura en la Costa Brava.
El grupo afirma que quiere reforzar esta línea de trabajo en los próximos años. La idea es detectar los retos locales, conectar el conocimiento con la iniciativa y convertir ambos en proyectos concretos para un litoral más resiliente y sostenible.
Los próximos diez años
Al entrar en su segunda década, el GALP Costa Brava asegura que seguirá tejiendo alianzas y apoyando nuevas iniciativas. También pretende situar a las personas en el centro de la transformación de las zonas marítimas y pesqueras del territorio.
Nuestro análisis
Para los vecinos y visitantes de Empuriabrava y alrededores, el trabajo del GALP pasa casi desapercibido. Sus resultados pueden acabar en el plato, en el puerto y a lo largo de la costa. Roses, el principal puerto pesquero más cercano, participa desde el principio. Esto indica que los proyectos del grupo afectan directamente al norte de la Costa Brava y no solo al Baix Empordà.
Llama la atención la apuesta por la adaptación al cambio climático. Las auditorías del agua, las pruebas de desalinización en barcas y el seguimiento de la temperatura del mar apuntan a un sector que se prepara para años más secos y aguas más cálidas. Los talleres sobre la acuicultura en la cocina encajan además con el esfuerzo más amplio de la comarca por promocionar el producto local, visible en citas como la Fira del Vi de l'Empordà en Figueres y la feria del queso de Lladó.
Habrá que ver si la prueba piloto de desalinización en dos barcas se extiende a más embarcaciones de la flota. Los lectores también deberían estar atentos a los resultados del estudio sobre las algas. Con las solicitudes en cifras récord, queda otra pregunta abierta: si la financiación disponible podrá seguir el ritmo de la demanda.
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