Viñas en mosaico del Cap de Creus: cortafuegos junto a Roses
Una finca vitícola situada dentro del Parc Natural del Cap de Creus demuestra que la agricultura puede ayudar a proteger el paisaje de los incendios forestales. En Mas Marès, las viñas comparten terreno con pastos, alcornocales, matorral, muros de piedra seca y espacios abiertos. Todo ello forma un mosaico que frena la propagación del fuego y ayuda a proteger el casco urbano de Roses.
El parque natural del Cap de Creus ocupa la península rocosa del extremo norte de la Costa Brava, a poca distancia en coche de Empuriabrava y Castelló d'Empúries.
Un modelo antiguo que vuelve
El proyecto arrancó en 2003. Anna Espelt, enóloga, bióloga y directora de Espelt Viticultors, empezó a trabajar con los gestores del parque natural para recuperar una forma de gestionar el territorio que estaba casi olvidada. En catalán se conoce como "mosaic agroforestal", o mosaico agroforestal.
La idea es encontrar un equilibrio entre agricultura y naturaleza. En lugar de grandes extensiones uniformes de cultivo o de bosque, el terreno se reparte en usos distintos que conviven unos junto a otros. Este enfoque favorece la biodiversidad y mantiene un paisaje variado, vivo y capaz de recuperarse de los daños.
Cómo encajan las piezas
El mosaico funciona gracias a la relación entre sus partes. Cada elemento cumple su propia función dentro del conjunto.
En las zonas más altas de la finca pastan vacas trashumantes. Se trata de ganado que se desplaza entre pastos según la temporada, y en Mas Marès bajan de los Pirineos. Al pastar, mantienen corta la hierba y el resto de la vegetación baja.
Más abajo, las terrazas, las franjas desbrozadas y las parcelas cultivadas rompen la continuidad de la cubierta vegetal. Esta alternancia mantiene algunas zonas abiertas. También hace que la actividad agrícola y el entorno natural no funcionen como dos mundos separados, sino como partes de un mismo sistema.
Mucho más que viñas
Los muros de piedra seca, conocidos en la zona como "marges de pedra seca", cumplen varias funciones. Retienen el agua, protegen el suelo de la erosión y dan refugio a distintos animales.
Entre las hileras de viñas se deja crecer una cubierta vegetal, que sirve de alimento a insectos y otra fauna.
La finca cuenta además con una balsa que se llena con agua de lluvia, donde pueden reproducirse los anfibios. También se ha instalado una torre de nidificación para cernícalos. Todo ello demuestra que el ecosistema de Mas Marès va mucho más allá del propio viñedo.
Un cortafuegos natural
El mosaico cobra aún más importancia por la ubicación de la finca. La zona está especialmente expuesta al riesgo de incendio forestal.
La combinación de viñas, pastos y espacios abiertos crea discontinuidades en la vegetación. Estos huecos dificultan el avance de las llamas. También generan zonas donde los bomberos pueden trabajar con más seguridad si se declara un incendio.
De este modo, Mas Marès actúa como un cortafuegos natural. Además, sirve de franja de seguridad y protección para el núcleo urbano de Roses.
Ese papel ya se ha puesto a prueba. Durante el incendio de febrero de 2022, el mosaico ayudó a contener el avance de las llamas.
El contexto general
Para los lectores de Empuriabrava y del resto del Alt Empordà, los incendios forestales no son una preocupación abstracta. La península del Cap de Creus está justo al lado de Roses, y en el paisaje que hay entre la montaña y la costa se encuentran muchas viviendas, casas de vacaciones y rutas de senderismo. El ejemplo de Mas Marès indica que la forma de cultivar la tierra puede influir directamente en la seguridad de los pueblos cercanos cuando se declara un incendio.
También une dos cosas por las que la comarca es conocida. El Empordà tiene una fuerte cultura del vino, visible en citas como la Fira del Vi de l'Empordà en Figueres y en iniciativas como Beu-te el museu, que une museos con bodegas de la zona. Lo que ocurre en Mas Marès demuestra que los viñedos pueden desempeñar un papel más allá de producir vino. Pueden formar parte de la protección del paisaje.
La lección de fondo es que el terreno abierto y trabajado actúa como amortiguador. Cuando la agricultura y el pastoreo desaparecen de las laderas, la vegetación suele volver a crecer como una masa continua, lo que puede hacer que los incendios sean más difíciles de detener. La recuperación del modelo de mosaico en Mas Marès apunta en la dirección contraria.
Habrá que ver si otras fincas y propietarios del parque natural y sus alrededores siguen un camino parecido, y si las administraciones públicas dan más apoyo a una agricultura que también sirve para prevenir incendios. Para los visitantes, la finca es además un recordatorio de que las terrazas, los muros de piedra y el ganado que se ven de camino al Cap de Creus no son solo paisaje. Puede que formen parte de lo que mantiene la zona a salvo.
